Madre mía. Lo ha vuelto a hacer una vez más. De estás hace muchas cada semana. Pero hacerlo en Playoff y frente a al mejor jugador defensivo del año, Kevin Garnett, ya es mucho. Va con tal fuerza que KG ni intenta el tapón, incluso intenta empujarle hacia fuera para que el brazo no le llegue. Y saliendo de dos dribling. Increible. El año pasado Lebron hizo una muy parecida delante de Rasheed Wallace a falta de pocos segundos para acabar el partido. Un mate para guardar. Adjunto vídeo.

